Conocimiento y divulgación de la Doctrina Social de la Iglesia. Blog personal de Angel Macho Ceballos
miércoles, 16 de octubre de 2013
martes, 7 de mayo de 2013
La Pastoral Obrera de Bilbao difunde la Doctrina Social de la Iglesia
.
Doctrina Social de la Iglesia (DSI)
Queridos amigos y amigas.
Desde el Secretariado de Pastoral Obrera de la Diócesis de Bilbao nos ponemos en contacto con vosotros y vosotras para invitaros a participar en una acción sencilla y concreta, con el objetivo de dar a conocer la Doctrina Social de la Iglesia (DSI).
Se trata de colocar en lugares visibles de la parroquia - cartelera, hoja parroquial, página web, etc -, una frase significativa de la DSI, que os facilitaremos mensualmente desde este Secretariado.
En el actual contexto de crisis económica y en medio de la realidad que hoy vive el mundo del trabajo, la DSI, es un faro que puede iluminar, que puede aportar luz y ayudarnos en la denuncia de las situaciones que hoy atraviesa el mundo obrero, atropellado por las repetidas reformas laborales que violan su dignidad y reducen sus derechos adquiridos a lo largo de muchos años de lucha con tanto trabajo y sufrimiento.
Pretendemos también, salir al paso de la campaña orquestada desde la administración pública que quiere hacernos creer que las medidas impuestas son la única solución para atajar esta crisis.
Los valores cristianos aplicados a la realidad social por la Doctrina Social de la Iglesia, ofrecen principios orientadores que muestran un proyecto de persona y de sociedad diferente del que se nos está imponiendo por decreto. El Reino de Dios que anunció y promovió Jesús nos anima a creer que otro mundo es posible ya desde ahora.
Así que en torno a mediados de mes os enviaremos un texto breve, en papel Din A3, seleccionado de entre los documentos de la DSI para ser colocado directamente en la cartelera parroquial. También estará disponible en la página web de la diócesis en el apartado de Pastoral Obrera.
Es mucho más lo que se puede y debe hacer para anunciar a los pobres el evangelio de vida y libertad. Esta acción quiere ser una sencilla llamada de atención para quien quiera escucharla.
Para cualquier aclaración o información, no dudéis en poneros en contacto con nosotros.
Recibid un abrazo en Cristo Obrero.
El enlace es: http://www.bizkeliza.org
domingo, 5 de mayo de 2013
Por un orden mundial más justo
Seguimos con las ponencias de las Jornadas celelbradas en Abril, organizadas por "Cristianisme y Justicia"
Por un orden mundial mas justo
Cristianisme i Justicia de Barcelona organizó hace unos dias unas Jornadas sobre este tema.
Me parece un tema de enorme actualidad. Por eso plasmo aquí las cuatro conferencias que se impartieron en las Jornadas. Decir también que este es la tematica que estoy desarrollando en el trabajo final del Master DSI. Como podréis comprender, es un material muy útiul para mi trabajo. Gracias a Cristianisme y Justicia.
jueves, 21 de marzo de 2013
Practicando Doctrina Social de la Iglesia
En la linea de dar a conocer experiencias concretas de práctica y vivencia de la Doctrina Social de la Iglesia, traigo a este blog la "Hoja mensual" de marzo, que realiza regularmente el Departamento de Justicia y Solidaridad de la Confer (Confederación de religiosos/as de España).
Es toda ella Doctrina Social de la Iglesia puesta en acción.
¡HAY INICIATIVAS!
Prácticas alternativas
Marzo 2013
La precariedad e inseguridad que
padecemos provocada por la crisis financiera, económica, ética y antropológica
que estamos viviendo -una crisis que además se prolonga en el tiempo y a la que
se le ven pocas salidas-, está llevando a muchas personas a vivir en un “estado
de desesperanza”. El miedo, la
desinformación, el escepticismo, la sospecha hacia los movimientos sociales…
alimentan nuestro pesimismo, nos llevan a expresar improperios frente al televisor (¿quién
recoge esas palabras?) y a expresar un rosario de quejas lastimeras que no nos
llevan a ningún sitio, salvo a la desolación. La historia nos enseña que los
tiempos de crisis son tiempos donde el ingenio se agudiza, donde se construyen
y fortalecen las grandes alianzas sociales y donde se cultiva el terreno
propicio para que brote el “profetismo de los márgenes”.
Esta hoja está dedicada a exponer
las alternativas que distintas plataformas y entidades cristianas han pensado y
están ya poniendo en práctica en este momento de crisis. Se trata de una
síntesis (y a veces fusión) de propuestas que hemos hecho a partir de las ya
elaboradas por el Equip de Pastoral Obrera de Badalona i Sant Adrià,
fruto de su reflexión para esta
Cuaresma, por la Comisión
Española de Justicia y Paz, y por
un grupo de laicos de Bizkaia procedentes de distintos grupos
eclesiales. Con todas estas alternativas quizá podamos experimentar e intuir
eso que estamos llamados a celebrar en la Pascua : que, efectivamente, “el Crucificado es el
Resucitado”.
¿Qué podemos hacer ante la crisis?
1.
Formarnos
críticamente y conocer lo que está pasando en nuestra sociedad para saber
posicionarnos. Participar en actos
formativos, charlas, seminarios, talleres, itinerarios formativos, así como
escoger las lecturas que más nos
ayuden para ello. Llevar a cabo un análisis
autocrítico para descubrir en qué medida nuestras instituciones también
participa de este sistema que sigue beneficiando a los más poderosos en
detrimento de los colectivos más vulnerables.
2.
Desarrollar nuestra ciudadanía y nuestra capacidad de participación en los movimientos civiles y
sociales. Introducir en el debate público la cuestión sobre la ética de la economía y las finanzas.
Participar en manifestaciones, plataformas, actos, huelgas, etc. en favor de la
equidad y la justicia.
3.
Analizar los factores que nos llevan a desear un
consumo prescindible y secundario. Ser
más austeros y solidarios en nuestros gastos, priorizando los grupos éticos de producción. Apostar
por un estilo de vida más sostenible y
responsable con los recursos limitados de nuestro planeta. Examinar
nuestros hábitos de consumo y nuestros hábitos de generación y eliminación de
residuos.
4.
Colaborar en la creación
de una economía más humana a partir de entidades y empresas que promuevan
la inserción sociolaboral, la formación profesional y la dignidad de sus
empleados. Desarrollar opciones de inversión ética y banca ética.
5.
Invertir nuestro
tiempo (Banco del Tiempo) y nuestro
dinero (Banca Ética) en apoyar organizaciones que trabajen por la justicia
social. Compartir los alimentos
(Banco de Alimentos), los espacios, y
las capacidades o habilidades que tengamos con las personas y colectivos
que más están sufriendo las consecuencias de la crisis.
6.
Colaborar económicamente en cajas de resistencia y solidaridad, Abrir nuestras casas, nuestros espacios y nuestras instituciones,
disponiéndolas para la acogida y la solidaridad. Potenciar
las cooperativas de trabajo y de consumo,
las celebraciones vecinales y las comidas solidarias. Mirar la realidad
desde perspectiva comunitarias, y no individuales. Promover el trabajo
asociativo, la acción colectiva y el desarrollo de la sociedad civil.
7.
Ser solidarios con las personas y pueblos de otros continentes que viven una crisis permanente
mucho más dura que la
nuestra. Denunciar y difundir todas las situaciones que
violan y violenten los Derechos Humanos y que tienden a silenciarse y a
invisibilizarse. Ahondar nuestro sentido de pertenencia universal y promover
nuevas alianzas mundiales por una justicia global.
8.
Luchar contra
los recortes, el crecimiento de las desigualdades, la discriminación y la
destrucción de los servicios públicos, que perjudican especialmente a los
más vulnerables. Mantener firme la esperanza y hacer frente a los mensajes que
intentan dejarnos en el inmovilismo y la pasividad, diciéndonos que “no hay
salida” y que “no podemos hacer nada”.
9.
Dar a
conocer nuestros grupos, movimientos, comunidades y su acción, así como las
experiencias eclesiales y no eclesiales
que están siendo signos creíbles del Reino de Dios. Vivir con la confianza
puesta en Jesús, de modo que podamos superar los miedos, las lamentaciones y las
quejas, para dar paso a la acción. Implicarnos
creativamente en la realidad, descubriendo
más sus posibilidades que sus amenazas.
10. Estar
atentos/as y secundar las iniciativas
vecinales: creación de bancos de libros de texto, creación de tiendas
solidarias con productos donados, tiendas de segunda mano o tiendas de trueque,
asunción de impagos por parte de las comunidades de vecinos, comedores
populares en el vecindario, donación de días de sueldo, etc.
Documentos y páginas webs que
nos pueden ayudar a profundizar en esta dirección:
-
“Buscar y encontrar signos de Resurrección en
medio de la Crisis :
Cuaresma 2013. Equip de Pastoral Obrera de Badalona i Sant Adrià (si alguien lo desea, puede pedirlo al Área
de Justicia y Solidaridad de CONFER: jyp@confer.es)
-
Artículo del periódico EL PAÍS: “La solidaridad
baja a los barrios”: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/11/03/actualidad/1351973700_268091.html
-
Artículo de Benjamín Forcano, teólogo:
“Alternativa liberadora del Nazareno a la crisis actual”: http://www.redescristianas.net/2013/01/27/alternativa-liberadora-del-nazareno-a-la-crisis-actualbenjamin-forcano-teologo
-
Confer encia
de Comisiones de Justicia y Paz de Europa. Acción concertada 2013 de Justicia y
Paz de Europa en la Iglesia :
“Una visión a largo plazo que pone a la economía al servicio de la sociedad “
«Se ama al
prójimo tanto más eficazmente, cuanto más se trabaja por un bien común que
responda también a sus necesidades reales. Todo cristiano está llamado a esta
caridad, según su vocación y sus posibilidades de incidir en la pólis.
Ésta es la vía institucional —también política, podríamos decir— de la caridad,
no menos cualificada e incisiva de lo que pueda ser la caridad que encuentra
directamente al prójimo fuera de las mediaciones institucionales de la pólis»
(Caritas in Veritate, 7).
viernes, 15 de febrero de 2013
jueves, 7 de febrero de 2013
Una editorial de "Noticias Obreras".- Febrero 2013.
LA LÓGICA MERCANTIL
Algunos gobiernos están utilizando el pretexto de la crisis económica y de
la falta de recursos en los presupuestos públicos (provocada por la decisión
política de dar prioridad absoluta al pago de los intereses usureros de la deuda)
para extender aún más en la vida social la lógica mercantil y entregar al
negocio privado cada vez más aspectos de la vida social, incluidos bienes
básicos que responden a derechos fundamentales de las personas, como es el caso
de la sanidad. Antes ya se hizo con empresas públicas y la gestión de servicios
sociales.
Esta opción política no tiene nada que ver con las necesidades sociales, ni
es algo ineludible. Es una decisión política vinculada a la ideología
neoliberal, la que propagan los más poderosos económicamente para defender sus
intereses ilegítimos. Una ideología que es contraria al bien común y difunde
«la convicción de que el crecimiento económico se ha de conseguir incluso a
costa de erosionar la función social del Estado y de las redes de solidaridad
de la sociedad civil, así como de los derechos y deberes sociales» (Benedicto
XVI, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2013, n. 4).
Que los gobiernos sucumban a estas pretensiones, como hace tiempo está
ocurriendo, es síntoma de su falta de voluntad de servir a la sociedad haciendo
frente a las pretensiones insaciables de los más ricos. Las políticas que
buscan extender la lógica mercantil en la vida social sufren un grave extravío,
pues ignoran que «la actividad económica no puede resolver todos los problemas
sociales ampliando sin más la lógica mercantil» (Benedicto XVI, «Caritas in
veritate», 36). Antes al contrario, la lógica mercantil sin límites es fuente
de una creciente desigualdad e injusticia social y aparta al ser humano de su
vocación a la comunión social.
La ideología neoliberal propugna que el mercado debe regirse por la
búsqueda del máximo beneficio económico individual y pretende someter toda la
vida social a esa mercantilización. Lo cual, como muestran los hechos, es un
desastre para las personas, en particular para los empobrecidos, y para la vida
social. Extender la lógica mercantil es exactamente lo contrario de lo que
necesitamos. Precisamente la crisis económica y social que sufrimos ha sido
provocada por la expansión sin límites y sin control de la lógica mercantil en
la búsqueda del máximo beneficio económico al precio que sea. La extensión de
la lógica mercantil no es la solución, es el problema.
Y lo es mucho más cuando se extiende a bienes comunes vinculados a derechos
fundamentales de las personas. Por eso, «es deber del Estado proveer a la
defensa y tutela de los bienes colectivos (…) cuya salvaguardia no puede estar
asegurada por los simples mecanismos del mercado (…) El Estado y la sociedad
tienen el deber de defender los bienes colectivos (…) hay bienes que, por su
naturaleza, no se pueden ni se deben vender o comprar»; de lo contrario se cae
en «una idolatría del mercado, que ignora la existencia de bienes que, por su
naturaleza, no son ni pueden ser simples mercancías» (Juan Pablo II,
«Centesimus annus», 40).
La sociedad civil sí está respondiendo a su deber de defender los bienes
colectivos, movilizándose contra su privatización y la extensión de la lógica
mercantil. El Estado, de la mano de gobiernos guiados por el neoliberalismo,
está abandonando cada vez más esa responsabilidad en su servicio a la sociedad.
Y servir a la sociedad es lo único que le da sentido y legitimidad.
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